Viajar hacia lugares extraordinarios resulta fascinante, conocer nuevos destinos todo un reto. Para saborear y ser parte de una experiencia inolvidable nada como visitar el Mont Saint-Michel en Normandía, Francia. Conocido también como la “Maravilla del Occidente”, este mágico lugar perfecto para las próximas vacaciones, se erige en el centro de una inmensa bahía escenario de las mayores mareas de Europa. El Mont y su bahía fueron declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1979.

Ya sea una simple visita o pasar allí todo un fin de semana, son muchas las cosas que se pueden ver y apreciar en el Mont Saint-Michel para atesorar ese momento en el mejor lugar de los recuerdos.

La Abadía del Mont-Saint-Michel

La abadía benedictina del Mont-Saint-Michel es una joya de la arquitectura religiosa y a la vez militar de la época medieval, religiosa y militar a la vez. Para toda la familia hay algo especial para disfrutar en este lugar, ya sea visitas guiadas, conferencias, animaciones, conciertos de música clásica, visitas familiares y proyectos escolares. La terraza del Oeste es el sitio perfecto para admirar la bahía, sobre todo durante las grandes mareas.

Durante el verano, los paseos nocturnos en el corazón de la abadía desvelan la magia que ronda por cada rincón del lugar.


La Grande Rue

Es la única calle del monte donde encontrarás restaurantes, algunos hoteles, tiendas de souvenirs, bares y tiendas para deleitarte toda una tarde. Nada como ir de compras y relajarse con algún trago acompañado de una buena comida como el cordero “de prés salés”, famoso por su sabor inigualable.

 

Atravesar la Bahía del Mont Saint-Michel a pié

Es una experiencia que no debes negarte a conocer, de hecho luego de realizar esta ruta jamás verás al Mont Saint-Michel con los mismos ojos. Es recomendable realizar la travesía con un guía pues será la persona idónea para indicarte si tomas la travesía clásica o la insólita que se hace con la puesta del sol pasando por las arenas movedizas. Disfruta de esta caminata en compañía de amigos o de la familia porque es una experiencia única que jamás olvidarán.

Museos para todos

En el Mont Saint-Michel hay museos para conocer y observar colecciones antiguas de armas, pinturas, esculturas, prisiones o calabozos; apreciar la historia del Monte, conocer el fenómeno de las mareas o viajar hacia el modo de vida en una casa del siglo XIV.

Elegir el Mont Saint-Michel como una parada de tus próximas vacaciones será sin duda una experiencia inolvidable.